jueves, 4 de junio de 2015

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

¿HACIA DONDE NOS LLEVA?

Introduccion

Así como, según la Biblia, Dios creó a Adán y a Eva para no estar solo, ahora nosotros quisiéramos crear compañeros a nuestra imagen y semejanza. ¿Pero, de qué tipo? Que nos sean útiles y podamos interactuar con ellos de una forma cercana, casi natural; por eso se desea poner un cerebro artificial dentro de un cuerpo que imite lo mejor posible al nuestro. Finalmente somos como tristes Gepetos soñando con darle vida a un muñeco de madera para no sentirnos tan solos.


¿Que es la inteligencia artificial?


La inteligencia artificial (IA) puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Por ejemplo, la resolución de cierto tipo de problemas, la capacidad de discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes verbales. La IA agrupa un conjunto de técnicas  que, mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano.
Se basa en la investigación de las redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro.

Inicio y evolucion


En los años cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras (esos roperos de metal, llenos de bulbos) se les llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas. Esto hizo imaginar a muchos: “Mañana las máquinas conversarán con nosotros”.
La industria de las computadoras no dejó de evolucionar y, de pronto, aquellos enormes aparatos con grandes cintas de carrete se volvieron pequeños y mucho más fáciles de operar. Un día ya tenían un monitor y un teclado para comunicarnos con sus circuitos. Al día siguiente aparecieron en nuestras casas las computadoras personales y hoy están por todos lados, volviéndose indispensables.
La palabra robot, acuñada en 1921 por el escritor checo Karel Capek, ya ha dejado de ser sinónimo de androides metálicos que van moviendo sus brazos como tentáculos, mientras avanzan sobre sus rueditas por el planeta de las Amazonas Sicodélicas. Los robots serán parte de nuestra vida cotidiana.
el industrial estadounidense Joe Engelberg construyó un prototipo en los años cincuenta, y en la década siguiente vendió su primer robot útil.
Pero realmente los robots dejaron de ser ficción en los años ochenta, cuando brazos gigantes que se movían obedeciendo un programa predeterminado, desplazaron a los obreros en las fábricas automotrices de Japón.
En los Estados Unidos han logrado crear un modelo que es capaz de caminar, captar el movimiento de una pelota en el aire y cacharla con su mano mecánica.

¿Se puede llegar a copiar un cerebro humano?


El avance en la investigación de las redes neuronales va ganando terreno a una velocidad espectacular. Se ha logrado dotar a las máquinas de información útil que pueden usar en un ámbito especializado, por ejemplo para recorrer una trayectoria de obstáculos y memorizarla o para ejecutar algunos procesos complejos, pero el pensamiento humano es otra cosa: nuestro cerebro posee aproximadamente 10 mil millones de neuronas y si todavía no sabemos exactamente cómo se interrelacionan para “pensar”, mucho menos podemos reproducir en una máquina ese proceso. Hay muchos aspectos que diferencian al cerebro humano de los sistemas desarrollados por la inteligencia artificial, entre ellos: ¿Pueden pensarlas máquinas?
• Las máquinas carecen de mecanismos intuitivos y se basan sólo en el método automático de prueba y error; por ello, no tienen la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas ni la posibilidad de generalizar acontecimientos distintos.
• Las máquinas carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano. En las máquinas no existe una interrelación creativa, y los cambios de contexto no implican una modificación sustancial entre sus circuitos y programas; el medio circundante no modifica estructuralmente sus funciones.
• La mente humana está provista de valores producto de la interrelación social; al carecer de aquéllos, las máquinas no pueden evolucionar

Sobre este tema El doctor Ismael Espinosa del Laboratorio de Cibernética de la Facultad de Ciencias, de la UNAM en una entrevista que sostuvo con el licenciado Renato Gómez Herrera dijo, “Aún no, pero ya trabajamos en las redes neuronales, que intentan ser la copia electrónica del funcionamiento de un cerebro. Actualmente usamos redes pequeñas, pues cuando éstas son muy complejas, se pierde el control y ya no sabemos exactamente qué está ocurriendo ahí dentro”.

Que se espera en el futuro


Se han hecho cuantiosas predicciones de lo que la aplicación de las técnicas de IA traería en el futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente especulativas.
En el terreno de las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme y no podremos agotar su Memoria, Serán gobernadas con la voz: “Actívate”. Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente. Una voz agradable nos dirá al oído que hemos cometido un error de sintaxis y nos proporcionará, si lo deseamos, una lista de posibles soluciones. En lugar de usar el “ratón”, podremos manipular el texto (o el dibujo, o lo que sea) con el movimiento de nuestros ojos, que será detectado por un inofensivo rayo láser.
Pronto los robots comenzarán a desplazar al personal que nos atiende detrás de las ventanillas, los estudiantes tendrán cada vez más clases virtuales en las que accederán directamente a los bancos de información de la universidad y se comunicarán con sus maestros sólo para resolver dudas o exámenes.
Sobre este tema el doctor Ismael Espinosa  también comento, “Quizá sean robots biológicos. Definitivamente la clonación es un fuerte competidor de la robótica como la conocemos. Ya se puede clonar fibra muscular mucho más fuerte que la nuestra, u órganos internos tan complejos como el corazón”.

Conclusion


A partir de que se crearon las primeras computadoras el hombre empezó a imaginar el poder imitar una inteligencia similar a la suya, en ese  trascurso ha ido integrando sus descubrimientos en su vida diaria haciéndola más fácil, como por ejemplo las computadoras, celulares, maquinaria industrial, aviones inteligentes etc.,  de esta manera es que la  inteligencia artificial se ha hecho cada vez más indispensable para el ser humano, sin embargo aún hay mucho por descubrir ya que aún no se es capaz de poder reproducir el funcionamiento del cerebro de un ser humano en su totalidad

Reflexión

Desde hace mucho tiempo he tenido el interés sobre la mente humana, de preguntarme los porqués cada persona reacciona diferente a un mismo estímulo y llegar a darme cuenta que aunque podamos llegar a tener cierto patrones en común, cada mente es un mundo, es por eso que este tema siendo una parte de ello me lleva a imaginar, si en realidad se  pudiera llegar a copiar algo tan grandioso como lo es el cerebro humano, lo que me hace crecer más interés por este tema

Creo importante que se debe empezar entendiendo que es la inteligencia artificial, desde donde abarca, lo avances que ha tenido a través de los años, así como también el  comprender que ya forma  parte de nuestra vida diaria, y que no solo se encuentra en robots con forma humanoide como muchas veces podemos llegar a pensar.